El Equipo de Gobierno pretende eliminar el servicio que presta el kiosko de la Plaza Robles Vives.


A este respecto, el concejal socialista, Luís López, preguntaba al alcalde en el pasado Pleno y se interesaba por la situación en la que queda la Plaza de Robles Vives, que da un servicio bastante elemental, tanto a los niños, que se quedarán sin “chuches”, como a los familiares que les acompañan.
Desde el Grupo Socialista creemos que no sería raro que el equipo de gobierno cambiase las condiciones de adjudicación de este servicio, en el caso que alguna vez decidan volver a sacarlo a concurso.
Por otra parte, el encargado de la concesión ya ha recibido la orden de desalojo para el 19 de octubre, aún a pesar de haber alcanzado el compromiso con el Ayuntamiento de que la concesión volvería a salir para cuatro años, después de haber arreglado y pintado “por su cuenta” dicho kiosco.
Además, el hecho de haber recibido el apoyo de más de 3.000 personas en hojas de firmas, distribuidas al efecto y presentadas en el Ayuntamiento para su apoyo en demanda de un nuevo concurso, parece haber caído en saco roto, al no haber recibido respuesta alguna del equipo de gobierno ante sus demandas.
Por otra parte y ante la petición del concesionario de dirigirse al Pleno de septiembre para defender su caso, el alcalde le negó tal posibilidad, de dirigirse al mismo por escrito para defenderse.
Desde el Grupo Socialista no entendemos la postura de este equipo de gobierno, máxime teniendo en cuenta que la mayoría de las concesiones existentes en plazas públicas no se ajustan a los pliegos de concesión y están actualmente recurridos en sede judicial, pero abiertos al uso ciudadano. Y cuando se pretende hacer un concurso de un servicio en una plaza que se ajuste a las ordenanzas, el equipo de gobierno decide no hacerlo. Curioso. Nos gustaría saber por qué.
Una actuación, cuando menos, chocante de este equipo de gobierno, que esperemos no la sufran los ciudadanos y, sobre todo, los niños y niñas aguileños que usan este parque infantil, a los que, de momento, van a dejar sin “chuches”.