En defensa del trasvase Tajo-Segura.

Aunque a veces pueda parecer lo contrario una de las cosas más gratificantes que nos puede suceder a las personas que nos dedicamos a la política es que seamos capaces de coincidir con nuestro adversario político para, juntos, unidos, defender propuestas o soluciones comunes para nuestra tierra y para nuestras gentes. La oportunidad que tenemos hoy de defender el Trasvase Tajo-Segura es una de esas ocasiones que nos produce satisfacción y orgullo.
En la política regional son muchas más cosas las que nos unen, a los partidos mayoritarios, que las que nos separan, y sin embargo a lo largo de los últimos años la carencia de agua en nuestra Región, que ha sido un motivo de honda preocupación compartido, ha servido, desgraciadamente, tras concretar las propuestas y estrategias para conseguir solucionar el problema, de enfrentamiento, de acusaciones y descalificaciones, en ocasiones, más allá de lo razonable. Si el trasvase del Ebro fue uno de los motivos de desunión, ha de ser con el Trasvase Tajo-Segura que recuperemos, pública y explícitamente, la defensa conjunta, populares y socialistas, de los intereses de todos los murcianos.
Conviene recordar que el trasvase Tajo-Segura forma parte de la historia de nuestro pueblo, más allá de quien o cuando se planificó, supuso entonces y sigue suponiendo ahora una de la obras que manifiestan más nítidamente la solidaridad interregional. El trasvase debidamente gestionado, con sus normas y sus reglas de explotación ha supuesto beneficios para nuestra Región y ningún perjuicio para Castilla la Mancha, comunidad a la que siempre hemos estado dispuestos a apoyar en cualquier medida compensatoria que pueda necesitar. Ahora en que términos como solidaridad o cooperación aparecen en cualquier manifiesto político parece que quieren cerrar, que nos quieren cortar ese flujo de vida y de progreso que ha supuesto el trasvase en las últimas décadas.
Y, efectivamente, hablamos de vida y de progreso; a cualquier extraño que no conozca nuestra Región pueden parecerles exageradas estas palabras, pero ciertamente que no lo son. El agua del trasvase ha sido para Murcia y ha de seguir siendo lo que nos ha dado posibilidades de desarrollo económico, tanto a los Agricultores de Lorca como del campo de Cartagena como, próximamente, ha de dar de beber al Altiplano cuyos acuíferos están prácticamente agotados. Ha servido para cambiar una Región que hace 50 años era la triste imagen de la sequía, de la pobreza y de la emigración y sin perjudicar a nadie, nuestros agricultores han aprendido mas del ciclo del agua, del ahorro de la misma y de la reutilización, hasta la última gota, que si fueran ingenieros o diplomados en medio-ambiente.
El trasvase Tajo Segura ha de mantenerse y estamos seguras que va a ser así pero no solo ha de mantenerse sino que tenemos que ser exigentes para que se realicen aquellas obras de infraestructuras, como las plantas desalinizadoras, que completen las necesidades hídricas que nuestra Región necesitará en un futuro.
Si el nuevo estatuto de Castilla la Mancha contempla tanto en el articulado como en el preámbulo cualquier indicio de caducidad del trasvase o de aumento de la reserva estratégica que lo haga inviable para Murcia, o si los Grupos Parlamentarios del Congreso proponen enmiendas que diciendo lo mismo intenten disfrazarlo o suavizarlo , como murcianas, hemos de denunciarlo, hemos de rechazarlo y decirles, casi gritando, que se equivocan, que están condenando a esta tierra, a nuestra tierra, a retroceder 50 años. Y tienen que entender que con el trasvase Tajo-Segura no solo nos va el progreso económico o social como Región, sino que nos va el futuro de nuestra tierra y de nuestros hijos y con eso nadie tiene derecho a especular ni política ni electoralmente.