La mitad de la población

Cada vez que me acuerdo me sigue pareciendo increíble que yo, que soy una persona joven, haya vivido en una época en que las mujeres estuvieron discriminadas con respecto a los hombres en multitud de aspectos de la vida. Pero más increíble me parece que ahora mismo, comenzado ya el siglo XXI, no se haya conseguido en la práctica, aunque sí teóricamente, la plena igualdad de derechos. La situación de crisis económica ha vuelto a poner de manifiesto que hay que seguir trabajando para que se cierre la brecha que aún separa la situación de hombres y mujeres.

Se hace necesario un nuevo modelo de sociedad, y de economía, que tenga como punto de referencia, como eje principal, a las personas y su bienestar. Un modelo nuevo en el que las prioridades sean la igualdad real y la incorporación plena de hombres y mujeres como elementos clave de productividad y eficiencia. Es decir: es necesario que nuestro país aproveche todo el potencial, toda la capacidad, el talento y la formación, no sólo de sus hombres, sino también de sus mujeres. No puede olvidarse que somos la mitad de la población.

Para caminar hacia esa nueva sociedad sigue siendo necesario mantener y potenciar las acciones positivas que faciliten el acceso de las mujeres al mercado laboral, y para que conserven sus puestos de trabajo en igualdad de condiciones de salario y calidad de empleo que sus compañeros del sexo masculino. En la misma línea, hay que seguir fomentando políticas de igualdad para el acceso a los puestos de responsabilidad en las empresas, así como –y no menos importante- seguir luchando para que la sociedad tome plena conciencia de la importancia de la corresponsabilidad en el hogar y en la familia, y de la necesidad de conciliar la vida laboral con la personal.

Todas las administraciones públicas tienen que adquirir este compromiso y colaborar para conseguir los objetivos del nuevo modelo social basado en la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Los gobiernos autonómicos, también. En la Región de Murcia el compromiso debe ser aún mayor, pues nuestra comunidad autónoma exhibe unos índices de desigualdad superiores a otros territorios españoles. El último informe del Consejo Económico y Social (CES) indica que en esta Región las mujeres cobran un treinta por ciento menos que los hombres por realizar el mismo trabajo, lo que se traduce en que una mujer, por término medio, cobra 490 euros mensuales menos que un hombre. La tasa de empleo de las mujeres es inferior a la media nacional. El índice de paro femenino regional (datos de febrero) es de algo más del 15 por ciento, dos puntos por encima del paro masculino. Si hablamos de temporalidad en el empleo femenino, mientras que la media española es del 30, 4 por ciento, en la Región es del 39 por ciento, el tercer peor dato de toda España.

No sólo hay que hablar de igualdad, también hay que creer en ella y demostrarlo aplicando políticas de igualdad. Pero el Gobierno regional se ha caracterizado por la falta de desarrollo de la Ley regional de Igualdad y Lucha Contra la Violencia de Género que se aprobó hace ya dos años.

Quiero, finalmente, recordar a todas las mujeres que viven en la Región de Murcia que también nosotras somos responsables de escribir nuestra propia historia. Que han sido miles las mujeres que, en todo el mundo y a lo largo de los años, han luchado para que nuestros derechos fuesen reconocidos. Que algunas sacrificaron incluso sus vidas para conseguirlo. Y que aún nos queda camino por recorrer. Ánimo a todas, fuerza, y felicidad.