Política Municipal.


El Concejal de Educación de Aguilas, Francisco Clemente, no solo ha conseguido dejar a los niños de Aguilas sin ordenador portátil, siendo el único municipio donde ni uno solo de los centros públicos que los han solicitado han tenido la suerte de conseguir ser aceptado para el Programa Escuela XXI, sino que encima cree que los centros escolares son de su propiedad e impide que se utilicen para reuniones vecinales, tal y como se hace en toda España.
Este concejal, cuando conoce que se pide el uso de un Colegio para reuniones entre vecinos del barrio en donde se encuentra el Centro y miembros de la oposición socialista, se dedica a llamar por teléfono a la dirección del Centro para intimidar a los directores y avisarles que tienen que rechazar la petición, porque según el concejal, el uso de los colegios por los partidos políticos son solo para la campaña electoral y que no procede su autorización.
Este concejal se olvida que la petición y la utilización de un espacio público, como es un colegio por una asociación vecinal, cultural o política está reconocida por nuestra Constitución y constituye un derecho fundamental como es el de reunión, algo que por lo visto olvida este concejal cuando se dedica a intimidar por teléfono a los directores para que no se cedan las aulas ni los salones de actos para reuniones de vecinos con sus representantes políticos en el ayuntamiento de Aguilas.
Resulta lamentable que en pleno siglo XXI, después de más de 30 de democracia, se den estas situaciones más propias de tiempos pasados, aunque parece que para algunos la nostalgia de otros tiempos es más fuerte que la realidad democrática en la que vivimos.

El Partido Socialista de Aguilas, además de pedir públicamente la dimisión del Concejal de Educación por estos hechos, no descarta adoptar medidas legales para defender nuestro derecho constitucional de utilizar un espacio público para los usos que contempla nuestra Constitución Española.