Una visión retrógrada sobre la salud sexual de la mujer

La Proposición de Ley de Iniciativa Legislativa Popular por la que se establece y regula una red de apoyo a la mujer embarazada, que debatimos el pasado miércoles en la Asamblea Regional, y que finalmente fue aprobada con los votos del PP, es una propuesta respetable, como cualquier otra, si no fuera porque la consideramos insuficiente en sus propósitos, al tiempo que tiene unas connotaciones partidistas, cuyo objetivo último no es otro que ser ariete, una vez más, contra el Gobierno de Zapatero y sus políticas.

El Partido Popular con esta cuestión ha utilizado la demagogia ante la reforma que el Gobierno de España ha acometido sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Una cuestión con la que el Partido Popular ha mostrado una especial beligerancia, a pesar de que cuando ellos gobernaron en España mantuvieron dicha ley.

Los socialistas respaldaremos siempre todas las medidas destinadas a apoyar a las mujeres embarazadas en materia de salud sexual, pero también a las mujeres que no lo están. Para ello, es preciso elaborar una ley más ambiciosa, que proteja a la mujer a lo largo de toda su etapa reproductiva y que apoye y proteja tanto a las mujeres que están embarazadas, como a las que deciden no ser madres a lo largo de su vida o interrumpir su embarazo dentro de la legalidad.

La atención a las mujeres debe abordarse de forma integral, entendiendo esto por dar información sobre la sexualidad, la prevención y la lucha contra enfermedades infecciosas de transmisión sexual. También por la prevención de embarazos no deseados –sobre todo en adolescentes-, acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, información sobre todas las prestaciones sociales de apoyo a la maternidad y conciliación de la vida laboral y familiar.

Es indispensable, asimismo, la puesta en marcha de una red de Centros de Planificación Familiar y Salud Sexual. El Partido Popular desmanteló hace unos años la red de Centros de Planificación Familiar existente en la Región; red que funcionaba perfectamente y que fue sustituida por programas de atención a la mujer que han fracasado, hasta el punto de que las mujeres de la Región tienen que recurrir a la sanidad privada, en muchas ocasiones, si quieren estar bien atendidas.

Los datos del último informe del Ministerio de Sanidad, correspondientes a 2008, sobre interrupción voluntaria del embarazo, así lo demuestran. La Región de Murcia está a la cabeza de España en el número de abortos, que se han multiplicado por tres desde 1999. Sin duda, y desgraciadamente, esto no es fruto de la casualidad, sino de la ausencia de una política adecuada que aborde de forma integral la salud sexual y reproductiva de la mujer. Estas cifras demuestran el fracaso de las políticas del PP en materia de planificación familiar.

En este tema, el Partido Popular mantiene una visión retrógrada al creer necesaria sólo la protección de aquellas mujeres que están embarazadas. No ve a la mujer como persona que a lo largo de su vida pueda tomar decisiones individuales y libres en cuanto a su sexualidad. Esa es una de las principales razones por lo que no podemos estar de acuerdo con el fondo de esta Ley.

Mª Carmen Moreno Pérez. Es Secretaria de Organización del PSRM y responsable de Igualdad del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional de Murcia.